Técnicas de cocina: el sofrito de cebolla perfecto
Una ayuda para las/os que empezáis a cocinar
El sofrito de cebolla se usa en la cocina casi siempre, en miles de platos y es imprescindible que este bien preparado y en su punto, sea fino, no tenga grumos ni trozos desagradables, en resumen que sea perfecto.
Yo que cocino tanto lo uso a toneladas por lo que preparo una buena cantidad y lo congelo en porciones, la cantidad que voy a necesitar más o menos para preparar cualquier guiso, siempre tirando a raciones pequeñas ya que si necesitas mas sacas otra y no una enorme que te quedara rondando por la nevera.
Es muy cómodo llegar a casa y empezar a guisar y tener los preparativos rutinarios listos para dedicarnos a nuestros ricos platos sin perder el tiempo en preliminares tediosas
Esta forma de hacer el sofrito es la tradicional para todas las que empezáis y no tenéis ni thermomix ni nada que se le parezca.
INGREDIENTES para cuatro comensales:
4 cebollas bien hermosas, aceite de oliva suave, sal
oooOOOooo
Mise en place (preparación):
- Pelamos y cortamos la cebolla en juliana fina. AQUÍ, tienes la forma de hacerlo.
ELABORACIÓN:
1º.- Añadimos a una sartén honda o en una sauté, un dedo (horizontal) de aceite y lo ponemos al fuego cuando empiece a calentar le incorporamos la cebolla, la movemos para que se impregne bien, le añadimos la sal, dejamos que burbujee el aceite, bajamos el fuego y tapamos. La dejamos diez minutos a fuego lento y bien tapada.
2º.- Pasado esos diez minutos destapamos y dejamos que siga cocinándose hasta que este trasparente.
3.- Sacamos la cebolla de la sartén y la ponemos a escurrir en un colador con un recipiente debajo que recoja todo el aceite sobrante (que será mucho) y que podrás reutilizar para otros preparados.
4º.- Cuando este bien escurrida la ponemos en el vaso de la batidora, thermomix o robot de cocina y trituramos hasta obtener una pasta cremosa y sin grumos
5º.- pasamos por un colador para que nos quede fina y perfecta (esto es imprescindible si queremos que sea del “10”).
6º.- Separamos en porciones y congelamos lo que no vayamos a utilizar, así estará listo para cuando necesitemos añadir sofrito a nuestros guisos.












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12 enero, 2013, 20:28
Muy buenos consejos los que das Concha. Con lo fácil que es la cocina ¡¡¡ Solo hay que organizarse ¡¡¡
Un abrazo, Agusti Cangrejo Grande
13 enero, 2013, 11:16
sobre todo práctico¡¡¡¡
un beso
Concha
12 enero, 2013, 23:56
luego como lo utilizas….? lo añades a los guisos o que¿? no termino de entender
13 enero, 2013, 11:15
Esto es un sofrito normal, refinado, cuando tengo que preparar algún guiso lo añado, la ventaja es que siempre está listo y solo trabajo una vez.
un beso
Concha
13 enero, 2013, 15:02
Me ha encantado tu post. Llevo años haciendo lo mismo con la cebolla porque en mi casa empezaron a decir que no les gustaba. Es decir, que mi familia lleva años comiendo cebolla en todos los platos sin saberlo. Un beso.
14 enero, 2013, 10:59
Somos geniales, lo mismo te digo de mi suegro que “odia” a muerte la cebolla y se la zampa con todo, además las salsas te quedan más finas.
un besito
Concha