Este es un súper bocata, partimos de un pan extrafino, dorado y crujiente, nadie diría que es una simple rebanada de pan de molde sin corteza tuneada a la que hemos dedicado cinco minutos y “magia”, la hemos convertido en una delicia.
El segundo punto genial del bocata son los corazones de alcachofa, son de bote pero de que bote, súper pequeños, de esos que entran 18/20 corazones. La conserva se llama “caprichos del mediterráneo”, con eso te lo digo todo, puedes entrar y ver qué maravilla, yo llevo mucho tiempo utilizando estas conservas, son caras pero inigualables y esto no es publicidades, es una recomendación de un producto que a mí me encanta.
Para terminar dos puntos fuertes: el jamón ibérico, queda mejor y adquiere otro sabor, no te hace falta mucho, con 100 gr. te sobra para las cuatro tostas pero si tienes jamón serrano no lo dudes, utilízalo que esta fenomenal también. El toque final lo ponemos con los huevos de codorniz, que hacen que nuestro bocata-tosta sea una maravilla.
Para esta receta encontré la inspiración en el blog “a la carta para dos”, me encanta y os lo recomiendo es un blog estupendo con muchísimos y buenísimos contenidos.


































