Parece muy complicado preparar este curry, la receta es muy larga pero para explicarla bien necesito muchas palabras. No es complicada, el único problema que tiene es que vamos a utilizar muchos ingredientes y no los podemos cocinar a la vez, si elaboramos las gambas con los calamares tendremos o un puré de gambas o unos calamares duros por eso hay que hacer cada cosa por su lado, nos tienen que quedar los mariscos en su punto justo y tendremos un resultado perfecto: un curry maravilloso lleno de sabores y de aromas increíbles. Me encanta este curry. Si te parece complicado utiliza solo un marisco y la dificultad se reduce muchísimo.
Me gusta añadirle coco natural, es muy fácil de conseguir ya que lo venden envasado al vacío en porciones, si no lo encuentras puedes poner coco desecado del que se usa en pastelería. Las hojas de lima kéfir las venden congeladas o secas en las tiendas de especias y si no las encuentras las sustituyes por laurel y el lemon grass o limoncillo lo venden fresco o en una pasta concentrado, yo lo compro fresco y lo congelo, le da muy buen sabor a la comida y me gusta tenerlo siempre a mano.
Vale la pena el trabajo que cuesta hacer este curry, tus comensales alucinaran. Un consejo: es mejor prepararlo el día anterior a comerlo y dejarlo toda la noche reposando en la nevera, todos los sabores se asientan y alcanzan juntos la perfección.
Partimos de que este curry es un palto único, podemos poner una ensalada fresquita como entrada, yo calculo para que sea un palto abundante 1 calamar y 1 viera, 4 gambas, 3 mejillones y 100 gr. de judías verdes por persona. Estas cantidades dependerán de lo comilones que sean tus comensales.













































