Hoy os voy a presentar otra nueva técnica para cocinar las alcachofas: a la sal, como la dorada. Las vamos a cubrir completamente con sal y meterlas al horno, cuando las saquemos estarán cocinadas, tiernas y jugosas, no se habran oxidado por lo que tendrán un bonito color y un sabor autentico, no hay que añadirles limón ni ningun antioxidante y la ultima ventaja, no nos mancharemos las manos al limpiarlas. Un buen descubrimiento estas ricas alcachofas a la sal.
La presentación va a ser muy sencilla, con apenas ingredientes, unas hierbas que he elegido a mi gusto pero puedes modificar y adaptarlas al tuyo, unas flores de tomate que quedan preciosas y un aliño extraordinario, elaborado con el caldito que sueltan los tomates y sus bellas flores para decorar, nuestro mejor aceite de oliva y un rico vinagre de sidra, uno de mis preferidos para aliñar ensaladas.
Ahora esta el romero en flor, si tienes una planta como yo, lo tendrás lleno de flores azules, precioso, no me he podido resirtir a utulizarlas, quedan muy bonitas, yo me las comí, tienen un intenso sabor a romero muy fuerte. Si no te apetece puedes retirarlas o pasar de ellas y utilizar otro elemento diferente para decorar tu plato.
Quiero llamar la atención en el color de mis alcachofas que es genial y dificil de conseguir en esta verdura que se oxida rapidamente. El resultado final un plato muy colorido y delicado.



































