No hay nada más clásico y más rico que el bocata de calamares, en Madrid es una tradición ir a la plaza Mayor y comerte uno, se trata de un pan con unos calamares fritos dentro, sin ningún acompañamiento, solo pan y calamares. Un bocadillo delicioso.
Hoy le vamos a da dar una vuelta de tuerca y vamos a presentar el clasiquísimo bocadillo modernizado, los calamares que son el “quid de la cuestión” los vamos a dejar igual, solo vamos a cambiar el envoltorio y los acompañamientos. La idea es de Sergi Arola, con algún retoque ya que yo no tengo los medios del gran chef. El resultado fue divertido y comimos un aperitivo diferente y original, me gusto mucho y a mis comensales también. Es una propuesta nueva para preparar entrantes diferentes.

Partiendo de la idea de Sergi Arola, preparamos un tercer “Bocata”, este bravo, ya que su gracia fue añadirle salsa picante, en nuestro caso de jalapeños verde, una de mis preferidas, os aseguro que le dio un punto al bocadillo increíble.
En esta preparación son importantes dos cosas: la primera es el pan; si nos vamos a comer un bocadillo tradicional tendremos que buscar un panecillo que sea crujiente y tierno; para el bocadillo moderno vamos a utilizar “pan de miga”, es un pan de molde más fino, sin corteza, lo encontraras en las grandes superficies, ya de por sí es muy fino pero nosotros lo vamos a afinar mas, le pasaremos el rodilla en todos los sentidos, hasta qué nos quede una lamina muy delgada de pan de molde, solo nos queda meterla en el horno y dejar que dore lentamente.
El segundo punto son los calamares, deberán ser de buena calidad y los freiremos con aceite limpio para que no tengan ningún sabor extraño.
Anímate y prepara bocadillos de calamares, seguro que triunfas, tus comensales se divertirán y tu comida será diferente y sabrosa.
