Hoy vamos a hablar de la nariz y el olfato que son fundamentales en la vida, incluso para nuestra supervivencia y si no fuera por ella (la nariz) miles de partículas dañinas se adentrarían en nuestro cuerpo dañando nuestros pulmones y si no fuera por él (el olfato) no nos podríamos proteger contra ataques externos como incendios, comida en mal estado o peligros tóxicos, será nuestro olfato el que de la señal de alarma, tampoco podremos disfrutar de cosas maravillosas como el perfume de una flor o el aroma de un buen vino o el maravilloso olor de una trufa.
Vamos a dividir el trabajo en diferentes temas empezaremos estudiando físicamente la nariz y descubriendo la cantidad de elementos que la forman después nos iremos directos al olfato: qué es y cómo funciona. El siguiente paso será la clasificación de los 10 olores básicos y la interrelación que hay entre el gusto y el olfato.
El punto final lo pondremos con unas sencillas pautas para incrementar nuestro olfato, qué debemos hacer para convertirnos en una «nariz de oro».
La nariz
De verdad es que no nos podemos imaginar todo lo hay metido dentro de nuestra nariz, una maquinaria perfectamente encajada con unas funciones muy específicas y que funciona al milímetro. Descubrir nuestra nariz es toda una experiencia.
Las fosas nasales
Están divididas en cuatro paredes que tienen dos orificios de entrada llamados narinas que son las puertas de la nariz por donde entra y sale el aire y dos edificios de salida llamados coanas qué unen la cavidad nasal con la faringe.
La parte superior de la cavidad nasal está formada por dos huesos del cráneo llamados etmoides y esfenoides y la parte de abajo está formada por el paladar
Detrás de las narinas nos encontramos con el vestíbulo nasal un espacio recubierto de piel con glándulas sebáceas y sudoríparas y gran cantidad de folículos pilosos llamados vibrisas y que actúan como filtro reteniendo impidiendo que pasa al interior de nuestro cuerpo polvos motas de aire contaminadas partículas gruesas…
La nariz interna está dividida por el tabique nasal dando lugar a las fosas nasales: derecha e izquierda
Sus paredes están formadas por unos huesos llamados cornetes que se dividen en cornete superior, inferior y medio y que están recubiertos por mucosas que reciben distintos nombres según función así nos encontramos con: la mucosa olfatoria que contiene sensores capaces de clasificar los distintos olores y la mucosa respiratoria que garantiza la calidad del aire lo filtra y lo calientas para que llega a nuestros pulmones en óptimas condiciones son una perfecta barrera de entrada que protege nuestro cuerpo.
Las mucosas nasales contienen gran número de terminaciones nerviosas qué son capaces de automáticamente proporcionar la respuesta adecuada ante una necesidad de nuestro cuerpo, por ejemplo cuando entra gran cantidad de polvo generamos una corriente de aire muy fuerte (estornudos) con la que expulsamos todos los organismos perjudiciales. Esta es la gran función de la nariz atrapar el aire que llegan a nuestros pulmones convertirlo en oxígeno, imprescindible para la vida.
Otra súper función de la nariz es el olfato que nos proporcionan entre otras cosas información fundamental para la supervivencia, así por el olor a humo descubriremos el fuego, por la pestilencia el mal estado de los alimentos o por el mal olor la presencia de algún gas tóxico….
Esta función se realiza a través del epitelio olfativo, un grupo de células nerviosas que contienen unos pelos llamados cilios. Las partículas de olor llegan a los cilios que tienen pequeños receptores de distintos tipos, hasta 20 diferentes que reciben el olor y lo clasifican, enviando esta información mediante estímulos nerviosos al cerebro, allí se detectan los olores y se clasifica utilizando recuerdos y experiencias cómo patrones de muestra, la base de datos de nuestros olores que tenemos almacenado en el cerebro.
La membrana que recibe los olores se llama pituitaria amarilla y para que esta membrana funcione los olores deberán llegar en estado gaseoso, ser sustancias químicas volátiles.
El ser humano es capaz de recibir miles de olores diferentes el problema es que no los tenemos etiquetados y no los sabemos identificar… en este punto hablamos de la memoria pero esto es harina de otro costal y lo veremos en el próximo post.
No hay comentarios
You can post first response comment.