La mermelada de pimientos asados es una delicia que me ha sorprendido, solo había preparado mermelada de tomate que por cierto mi Madre la hacía de lujo y me encantaba, sin llegar jamás a la excelencia pero en una librería encontré un libro de mermeladas, conservas, compotas,… tirado de precio, no me pude resistir y lo compre, al hojearlo y marcar las recetas que voy a realizar me encontré esta tan sencilla con la que obtendrás un resultado genial, ha sido todo un éxito.
Ya la he servido acompañando finos filetes de presa ibérica a la plancha, vuelta y vuelta, un plato sencillísimo y que esta de lujo total. Con todo tipo de quesos va estupendamente, con un tronchón o un manchego tierno va de maravilla. Bueno como siempre lo que la imaginación te dicte.
Tienes que tener cuidado cuando cocinas esta rica mermelada, tendrás que tener en cuenta dos puntos muy importantes para que te salga del “10”, el primero es guardar con esmero toda el agua que suelta el pimiento al asarse y el segundo es que cuando esta caramelizando se te puede agarrar en medio segundo, hay vigilar y dar vueltas para que no se pegue a la olla.
Es muy fácil cocinar esta delicia vegetal que sin la menor duda sorprenderá a tus comensales gratamente y convertirá tu comida en un festival de color, ya que queda preciosa, roja intensa y riquísima. ¡No te la pierdas!
INGREDIENTES:
1kg de pimientos rojos ya asados, 400 gr.de azúcar moreno, 200 cc. de agua mineral.
oooOOOooo
Mise en place (preparación):
Lavamos los pimientos en abundante agua fría, secamos y los colocamos en la bandeja del horno que habremos cubierto con papel vegetal, los asamos en el horno a 180ºC, cuando estén listos apagamos el horno y los sacamos a una bandeja, los tapamos con papel film y dejamos que se enfríen.
Pelamos salvando todo el líquido que has generado, es muy importante este punto.
Cortamos los pimientos en tiras de medio centímetro de anchura más o menos, no hace falta que sean iguales.
¡¡¡
ELABORACIÓN:
– Colocamos en una olla los pimientos y su jugo, el azúcar y cubrimos con agua mineral, un dedo horizontal por encima de los pimientos.
– Llevamos al fuego y cuando comience a hervir bajamos el fuego y dejamos cocinar a fuego lento, movemos cara poco tiempo para que no se peguen.
– En unos treinta minutos estarán listos. Nos deben de quedar caramelizados veremos cómo va cambiando de color y se va oscureciendo ya que el azúcar se va tostando.
– Pasamos por el pasapurés para que nos quede una mermelada bien rojita o la dejamos tal cual ya que tiene una textura muy agradable.
Envasar al vacío:
Ponemos un paño en la base de una cazuela alta, colocamos los botes de mermelada muy bien cerrados y los cubrimos con agua.
Llevamos a ebullición, los dejamos 20 minutos. Esperamos a que enfríen dentro de la cazuela.
Sacamos y colocamos bocabajo, los dejamos en esta posición hasta que estén bien fríos, yo los deje 24 horas.
5 Comentaros
Concha… te sigo desde hace mucho y ésta receta me ha encantado por lo sencilla y versátil!!! mil gracias por todo, soy tu fan!!
parece algo mas que buena gracias
Que me parece algo mas que buena es tu penda gracias
Probé la mermelada de pimientos asados en un barecito de Madrid que tienen mil tipos de quesos y muchos vinos también. Los quesos los sirven con esta mermelada al lado y me encantó!! Qué bien que tengas la receta porque tengo muchas ganas de hacerla!